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Como terminar con el CONTROL - 3 pasos para superarlo

¡Que gran mundo el de las emociones! A mí cada vez me parece mas fascinante, por eso, en este artículo voy a hablarte de la emoción del control para que podamos sacarle unas capas de culpa y vergüenza. Aunque no sólo voy a hablarte desde la teoría, te voy a contar mi propia experiencia porque creo que puede ayudar a ver que se puede salir de este lugar.

Un mundo controlado

Quiero empezar por el comienzo. Vivimos en un mundo súper controlador. Sí, así que las altas esferas deberían de sentir un poquito de responsabilidad en esto. Pero estamos aquí por otros motivos, por nosotros.

Si mirás en lo cotidiano verás que las cosas se vuelven cada vez más controladas:

¿Y qué hay detrás de esto? Miedo, miedo y más miedo.

Si no podemos permitir que cada uno piense, sienta y se exprese de manera natural y en congruencia con su ser, estamos no sólo ante censura sino, ante situaciones de control.

Como gestionar el miedo

El gran tema aquí es que no sabemos como gestionar el miedo, que hacer con él porque entendemos que al miedo hay que desterrarlo o hacer las cosas a pesar del miedo. Y esto no es tan así. Porque siempre vamos a tener miedo, el tema es aprender de las oportunidades que cada una de esas emociones que no nos gustan nos aportan.

Y si el control ya tiene su propio sentir, en general, se le suman la vergüenza y la culpa. Nos dá mucha vergüenza confesar actitudes que tenemos cuando controlamos y tratamos de hacer fuerza para ocultarlas. Pero la idea aquí es que le podamos sacar un poco de peso a esto porque si no, no vamos a tener el ímpetu de querer cambiarlo porque ni podemos decirlo.

En mis consultas veo como las personas dan muchas vueltas y no dicen lo que hacen cuanto tienden a controlarlo todo. Es que les dá mucha vergüenza y sienten culpa por lo que hacen. Siempre las aliento a poder nombrarlo, alivia y además trae soluciones posibles. Bueno, pero te dije al comienzo que no sólo te iba a aportar info o teoría, sino que te iba a contar sobre mi propia experiencia con el control porque creo que puede ayudarte.

Mi propia experiencia

Antes, cuando tenía conductas controladoras (bueno, antes… ahora también, pero aprendí bastante) no podía con el hecho de que me mintieran u ocultaran cosas. Con este tema, más que escribir un artículo podría escribir un libro. Pero lo voy a dejar para más adelante.

Podría contarte con lujo de detalles lo que sentía en el cuerpo, dónde, cómo. Horrible. Y lo que se disparaba era un impulso enorme por querer controlarlo todo. Sobre todo lo que el otro no me decía, no me daba, no me facilitaba. Todo generaba un gran círculo vicioso que se convertía en mi mayor trampa.

El gran problema estaba, sobre todo, en que lo que quería controlar era lo externo, el afuera.

Que el otro no me mintiera

O que me dijera la verdad

Que no me ocultaran cosas

Que me hablaran y se comunicaran conmigo para resolver los obstáculos o problemas

Que me lo dijeran así o asá

Inútil. Esto no sucedía y yo aumentaba mis necesidades de control.

Me costó mucho entender la clave. El problema no estaba en el otro, el problema estaba en mí porque yo me negaba la paz, me impedía la tranquilidad, pero además… me hacía una falsa ilusión de que el otro iba a cambiar. ¿Sabés qué? Dá igual si el otro cambia o no cambia. Hasta que decidí cambiar yo.

Tu mayor maestro

Pero déjame que te diga algo súper importante y esclarecedor. Ese que viene a meterte el dedo en el ojo es tu mayor maestro.

Ya sé, vas a decirme que estoy loca, que si va a seguir con sus conductas así no lo querés en tu vida. Y está muy bien si esa es tu decisión. Ésto, en realidad, no se trata de si seguís aguantando, si las cosas cambian o si el otro cambia. Se trata de vos, de que puedas aprender de esta situación. Y ahí es cuando este otro pasa a ser un maestro porque vos te das cuenta que así no podés seguir, que estas conductas te hieren, te lastiman y te perjudican. Y aquí entra en juego la clave: lo que está DENTRO DE TU ESFERA DE CONTROL vs lo que está FUERA DE TU ESFERA DE CONTROL.

Cuando entendés que el obstáculo es interno y no externo tenés una clave. Ahora con el otro hace lo que quieras, pero te recomiendo empezar por vos.

controlar todo

Estos son mis tres pasos para soltar el control

1. CUESTIONÁ

Si hay algo que le agradezco infinitamente al Coaching Ontológico es la facilitación de preguntas que favorecen introspección y cambio. Cuestionate cada vez que tengas el impulso de controlar

¿Qué miedo tengo?

¿Hacia dónde me lleva esta conducta?

¿Qué me falta aprender para resolver mi miedo?

¿Cómo me siento cuando necesito controlarlo todo?

¿Qué tipo de vida quiero para mí?

2. EVALUÁ

Evaluá la escena que tendés a controlar.

¿Qué hay dentro de mi esfera de control en esta escena?

¿Qué parte le corresponde al otro y es su propia esfera de control?

¿Qué es lo que puedo hacer dentro de mi esfera?

3. DESCARTÁ

Todo lo que no esté dentro de tu esfera de control debe ser descartado. Suena fácil decirlo, pero es el gran paso. Poco a poco, poder detectar que esto no es nuestro y soltarlo porque a lo único que nos conduce es al sufrimiento, y el sufrimiento es dolor o tristeza con un plus de intención en seguir perpetuándolo.

Nadie dice que sea una tarea fácil, pero no es imposible y puede llevarte a generar grandes diferencias en el día a día. Seguramente necesitemos aprender nuevas formas de comunicarnos, de observar que sucede y de mirar hacia adentro, pero valdrá la pena sin duda.

El cambio tiene que empezar con un decisión de dejar las conductas nocivas atrás, no hay otra forma, es elcamino corresto. SIn esa primera decisión nada puede ser cambiado. 

Si tu intención es ese gran cambio, quiero invitarte a venir a trabajar conmigo al PROGRAMA 4 SEMANAS – Del control a la confianza, en el que trabajamos por 28 días con todo lo que necesitás aprender y poner en acción para generar los cambios que hace tanto tiempo estás esperando porque la he organizado de una manera SÚPER sencilla y, además, económica.

¿Querés saber más? Hacé click aquí y enterate de mi metodología del PROGRAMA 4 SEMANAS – del control a la confianza. Ojalá te vea allí.

Un gran abrazo y hasta la próxima!

Verónica

Las imágenes incluídas en este artículo fueron provistas por Freepik.

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